Las apuestas: Entre la maldición y la fortuna

Los juegos de mesa, los juegos de video, las contiendas deportivas y las máquinas tragamonedas no son las única forma de apostar en el mundo, ya que el ser humano siempre quiere tener la razón y ganar, por eso hace predicciones sobre situaciones poco convencionales que pueden llegar a estar entre la maldición o la fortuna, como acertar sobre el sexo de un heredero de la realeza, el nombramiento de un personaje público como presidente o la fecha de cualquier catástrofe natural, que parecen fruto de la adivinación, el esoterismo o la hechicería, pero que en todo caso capta la atención de muchos seguidores.

La fortuna o condena de las apuestas

Las leyes del universo manejan el equilibrio, por eso para la luz existe la oscuridad, para el día la noche y para la maldición la fortuna, sin embargo, los seres humanos quieren estar al lado positivo siempre, siendo esto difícil, ya que lo que es bueno para unos puede ser malo para otros. Como vemos en la industria del azar donde hay historias que muestran que las apuestas pueden ser fortuna o condena.

  • La fortuna del juego puede llegar cargada con una maldición. Al menos eso muestra la historia de Cynthia Jay Brennan, que en el 2000 gano una enorme fortuna en las máquinas tragamonedas de las Vegas, pero semanas después se vio involucrada en un accidente de tránsito que dejo sin vida a su hermana y la confino a ella a una silla de ruedas.
  • Quedar en la ruina, ser adicto a la cocaína y sufrir el abandono de su esposa fueron las consecuencias de despilfarrar la fortuna que gano en la lotería nacional del Reino Unido en el 2002 el señor Michael Carroll, que al cabo de diez años quedó más pobre de antes de ganar el premio gordo.
  • Ganar la lotería, no darse cuenta a tiempo y perder el billete, es una muestra de la fortuna y maldición que puede llegar a ser el mundo de las apuestas. Ese es el caso de Martyn y Kay Tott, que ganaron un gran premio, pero cuando se dieron cuenta ya no tenían el billete en la mano y estaban fuera del tiempo para reclamar el premio.
  • La fortuna atrae fortuna, al menos eso es lo que dicen, ya que este es el caso del magnate australiano Kerry Packer, que, aunque perdió grandes sumas de dinero en afamados casinos de Londres, también ha sido conocido por sus espectaculares juegos de blackjack que le han dado para pagar la hipoteca del afortunado crupier de la noche y también para obsequiar grandes propinas a los que lo atendieron.

Se ha creído que las apuestas se encuentran entre la maldición y la fortuna, sin embargo, el juego responsable permite que el jugador busque entretenimiento, diversión y ganancias, que le den satisfacciones y calidad de vida. Por eso los casinos y salas de juego se empeñan en hacer campañas que motiven a las personas a entrar en el mundo del juego y el azar bajo los límites de responsabilidad y buenos manejos, que benefician al individuo, la familia, las empresas y la sociedad en general.