Las terapias recreativas pueden ayudar a prevenir el Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa, progresiva e irreversible, quienes la padecen sufren un deterioro cognitivo. Se ven afectadas las áreas de la corteza cerebral donde se coordinan y producen funciones cognitivas e intelectuales como el leguaje y la memoria. Se producen trastornos conductuales, perdida de la orientación tanto en el tiempo como en el espacio, se ve disminuida la capacidad motriz, además se aíslan y se vuelven apáticos y retraídos, entre otros síntomas.

Con terapias recreativas se pueden realizar ejercicios que mejoran la memoria, la motricidad y la atención, ayudando a prevenir que, personas sanas, contraigan esta enfermedad y a desacelerar su avance en quienes muestran el inicio de los primeros síntomas.

Los juegos de memoria e ingenio ayudan a mantener cierta agilidad mental que ayuda en la conservación de las neuronas, y restablece las conexiones neuronales, lo que ayuda a que no se desencadene la enfermedad. Los juegos lúdicos permiten a las personas mantenerse socialmente activas y las mantiene en comunicación con su entorno y en contacto con la realidad.

Los juegos pueden convertirse en un estímulo y ayudará al paciente a sentir el deseo de desplazarse e ir caminando hasta el lugar donde se reunirá con familiares y amigos, interactuar y propiciar una comunicación activa, cordial y afectiva que promueve la disminución del estrés e incrementa una sensación de felicidad.

En las personas que sufren Alzheimer, los juegos de casino como el póker y el blackjack, pueden ofrecer beneficios tales como estimulación cerebral y el mejoramiento en las relaciones sociales.

Las personas que padecen de Alzheimer, encuentran en los juegos de casino y en los juegos de mesa en general, un estímulo especial a sus capacidades cognitivas que le permitirán mejorar o retrasar los síntomas asociados a esta enfermedad.

Los estímulos cognitivos no evitan la muerte de las neuronas, pero, pueden servir para que la memoria se conserve funcional por más tiempo. Si las neuronas conservan su comunicación, la enfermedad tardará más tiempo en hacer estragos.

En cuanto a los juegos más adecuados, no hay una línea estricta a seguir, los que sean del agrado de la persona afectada y que además se acomoden a sus necesidades y gustos. El objetivo es pasarlo bien, sin generar ningún tipo de estrés y activar la estimulación cognitiva, mejorando la calidad de vida de las personas que padecen de Alzheimer.

En los inicios de la enfermedad los juegos complejos son más convenientes y éstos se irán simplificando a medida que la enfermedad evoluciona, siempre los juegos lúdicos serán favorables para ejercitar la mente y así desacelerar los síntomas neurodegenerativos de esta enfermedad.