Los casinos chilenos y el gobierno buscan el beneficio del país

El crecimiento acelerado de La industria de los casinos y juegos de azar en todo el mundo ha llevado a convertir este sector en un escalón importante de la economía de cada uno de los países. En el caso de los casinos chilenos el aporte al gobierno es millonario gracias a los impuestos de sus ingresos que son destinados en gran parte para financiar el desarrollo de las regiones y favorecer la calidad de vida de los ciudadanos.

La infraestructura de los casinos en Chile está anclada a centros comerciales, zonas hoteleras, salas de cine, restaurantes, museos y espacios de diversión, cultura y entretenimiento que generan fuentes de empleo, que a la vez se convierten en una mayor oportunidad de vivienda, salud, educación, cultura y ocio para los habitantes de cada región.

Los casinos en las regiones chilenas

Los casinos chilenos y el gobierno buscan estrategias que beneficies a todas las regiones del país, por eso la SCJ Superintendencia de Casinos de Juego estudia exhaustivamente el otorgamiento de licencias, ya que busca distribuir equitativamente los lugares de juego en las distintas regiones procurando favorecer la comunidad con infraestructura, servicios y fuentes de empleo.   Entre las regiones que poseen casinos con licencia tenemos:

En la zona norte existen grandes casinos en Arica, Calama, región de Antofagasta, Copiapó, Coquimbo e Iquique. En la zona central existen 6 casinos regulados en funcionamiento ubicados en Talcahuano, Talca, Colcagua, Santa Cruz, San Antonio y Viña del Mar y otro muy nuevo en Chillán, la región del Biobío. En la zona sur se aprecia mayor concentración de casinos ubicados en Temuco, Valdivia, Coyhaique, Ciudad de Castro, Punta Arenas, Pucón y Puerto natales.

La legislación nacional en Chile sobre los casinos prohíbe la instalación de casinos en Santiago de Chile, la capital. Sin embargo, los turistas y lugareños pueden visitar   a pocos kilómetros complejos hoteleros que incluyen casinos, hoteles, spa, restaurantes, bares, centros de convenciones y clubes nocturnos, de tal forma que los visitantes encuentren a la mano todo lo que necesiten, para que la estancia en este país austral sea lo más agradable posible al igual que disfruten de la mágica aventura que ofrece un casino.

Los casinos chilenos regulados y el gobierno nacional, al igual que los casinos online que operan actualmente en la región sin grandes regulaciones, han mostrado gran interés en trabajar conjuntamente por el bienestar del pueblo chileno, ya que le apuntan a la legalidad, el pago de impuestos, la generación de empleo y el juego justo, consientes que esto crea un ambiente protegido que desalienta a los fraudulentos que quieren lavar dinero, generar descontento y sustraer dineros públicos que van encaminados a mejor la calidad de vida de la sociedad.

Además de todo lo anterior, los actores involucrados en el mundo del juego trabajan en campañas sociales contra la corrupción, malversación de fondos y la ludopatía, para que todos los estamentos de la sociedad ven los casinos bajo el concepto de diversión y entretenimiento, en un ambiente de responsabilidad, inteligencia emocional y buenas conductas, que en todo caso beneficien la sociedad.